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Revista Digital de la Unidad Académica de Docencia Superior,
Universidad Autónoma de Zacatecas, ISSN: 1870-5553.

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De cuerpo presente, en los umbrales de la finitud: una presentación –de muchas posibles por Pais Villagrana Dueñas

Julio 2017, número 16
Autor: Sabino López Aquino. Título: Lagarto. Técnica: Mixta sobre madera. Medidas: 80 x 122 cm.

Villagrana Dueñas, Pais. (2017). Reseña: De cuerpo presente, en los umbrales de la finitud: una presentación –de  muchas posibles. Revista Digital FILHA. [en línea]. Julio. Número 16. Publicación bianual. Zacatecas: Universidad Autónoma de Zacatecas. Disponible en: www.filha.com.mx. ISSN: 1870-5553. 

Pais Villagrana Dueñas es licenciado en artes y forma parte de un grupo de música alternativa. Escribe sobre temas de crítica de arte y cultra. Es integrante del taller de ensayo y escritura creativa que coordina Sigifredo Esquivel Marín en Zacatecas.

"DE CUERPO PRESENTE, EN LOS UMBRALES DE LA FINITUD" : UNA PRESENTACIÓN DE MUCHAS

 

Al tener este libro en mis manos, y empezar a reconocerlo, lo que más me llamó la atención fue el título, que para mí se presenta en forma de dos preguntas principales: ¿Qué es el cuerpo? Y luego, ¿Qué es un cuerpo presente? Las presentes notas bordean dichas interrogantes.

La noción de cuerpo que Sigifredo Esquivel Marín nos presenta en su libro, se extiende hacia una pluralidad aún poco explorada en los territorios de la teoría y de las mismas disciplinas en las que el cuerpo se ve involucrado, esto es, el arte, los procesos de producción, la política, los deportes, la moda, etc. A lo largo de estas veintinueve tesis podemos hacer un recorrido teórico sobre muchas de las preguntas que las problemáticas del cuerpo pueden generarnos.

Sentarse, recostarse, levantarse, enfermarse, o bien, pararse a leer este libro, o no leerlo nunca, constituye una misma operación, a saber: también empezar a escuchar lo que el cuerpo del autor ha comenzado a preguntar y a decir –de ninguna manera son casuales las prácticas yoguísticas del autor–, asimismo, seguramente se ha colocado desde una buena altura del claro a observar los cuerpos otros al alcance visual, para poder advertir sobre las tramas perversas que los sistemas de producción y de poder han diseñado para estos (¿nuestros?) cuerpos. Cuando Spinoza dijo: Nadie sabe lo que puede un cuerpo aún no había alcanzado a ver que pronto la bestia de la industrialización si bien no alcanzaba a ver todo lo que puede un cuerpo, sí se percató con gran claridad de que los cuerpos podían servir como el principal motor de todas las posteriores eras industriales e hiper-industriales, por eso mismo tal vez vendría a bien reconfigurar la pregunta del filósofo lusitano y preguntar: ¿alguien sabe que más puede un cuerpo?

En ese tenor, Esquivel Marín escribe estas tesis y da cuenta de las virtudes del desaprendizaje salvaje que le es inmanente a la naturaleza de aquellos cuerpos que crean, que se mueven y operan en las clandestinidades o a las orillas de estos sistemas que conciben a los cuerpos como meras herramientas de producción capitalista. Lo que recuerda el caso del poeta chino Xu Lizhi que fue explotado por la compañía Foxconn que se dedica a fabricar Iphones y otros productos para Apple, quien en 2014 antes de suicidarse arrojándose por la ventana de su micro departamento escribió el siguiente poema:

 

Un tornillo calló al suelo

en su negra noche de horas extra.

Cayó vertical y tintineante

pero no atrajo la atención de nadie

igual que aquella última vez

en una noche como esta

en la que alguien se lanzó al vacío[1]

 

No cabe duda de que el poeta chino de veinticuatro años alcanzó a ver que su cuerpo, al igual que el de sus cientos de compañeros, era un cuerpo alienado y domesticado, un cuerpo controlado y disciplinado; y tal vez, lo más importante de su existencia fue el momento en que decidió emanciparse y emancipar su cuerpo de uno de los peores juegos de dominación de las sociedades productivas actuales, como lo son los procesos de maquila: donde el cuerpo humano se convierte en una mercancía absolutamente desechable. Desde aquí pues, cabe preguntar: ¿En qué medida son nuestros cuerpos un reflejo fractal del cuerpo de Xu Lizhi, que caen en picada en un acantilado como mera aglutinación de masas de carne desamparada?

Precisamente desde este contexto de cuerpos que son concebidos como meras herramientas de producción industrial se vuelve necesario postular tesis como las que el Sigifredo nos presenta en este libro, para comenzar a pensar y relacionarse con nuestra parte somática de otros modos, estados, estilos, afectos, preceptos, es decir, desde el dispositivo en que el teatro, la danza y el performance lo hacen, pues en estas disciplinas “el cuerpo deja de ser instrumento servil, objeto de control y autocontrol, para devenir agente de resistencia e impugnación”[2]. Este es el asunto nodal, que el libro sugiere y da, sin agotar el tema, algunas pequeñas, pero valiosas pistas.

Entonces pues, podemos decir que un cuerpo presente es aquel que se detiene ante (y dentro) de las prácticas cotidianas de los modelos de producción globales, aquel cuerpo que se mueve distinto (pero conscientemente) a través de las masas corpóreas, un cuerpo que crea diferencias y singularidades mientras que otros miles producen monotonía, economía y ergonomía. ¿Cuál sería el cuerpo ausente, el cuerpo catatónico? Son cuestiones que quedan en el aire.

Más allá de que le otorga bien su lugar al performance, el libro de Sigifredo Esquivel –tal vez de forma inconsciente o tal vez como se dice, sin querer queriendo– entreabre la discusión sobre si el performance es más bien un teatro posdramático al decir, por ejemplo: “la noción de posdrama introduce nuevos elementos como el performance, el video y las nuevas tecnologías, problematiza e impugna el texto como el significante privilegiado de la puesta en escena. El texto teatral ya no constituye el eje nodal de la escenificación. El teatro posdramático sería un teatro del cuerpo y de la sintaxis dislocada; un cuerpo autorreferencial que se convierte en sujeto y objeto estético a la vez. El teatro posdramático es un teatro del gesto y del movimiento. Estaría ligado de manera esencial, aunque no exclusiva, al teatro experimental y al riesgo creativo. Teatro que deconstruye las narrativas hegemónicas, que mezcla lenguajes y códigos de escenificación bajo la heurística del work in progress. ”[3] luego yo me pregunto aquí: ¿Acaso el performance no opera de la misma manera? Al menos, mucho de lo que he visto fuera y dentro del Festival Corpórea, festival internacional de performance, parece operar de esa forma, dejando esta sensación de Obra en proceso.

Entre las muchas cosas que a veces a uno no le quedan claras en el performance nace la pregunta de si eso que acabamos de observar es meramente un acontecimiento distinto a las prácticas cotidianas conjurado por uno o varios cuerpos, o si aquello acuña algo más. Es decir, ¿cómo y cuándo podemos determinar si el performance es mera acción subversiva o muestra de un desaprendizaje salvaje de uno o más cuerpos? Y ¿cuándo y cómo podemos convenir que aquello va más allá y está dentro de los márgenes del arte? No basta con que una voz autorizada lo pronuncie para cosechar nuestra tranquilidad: ¿acaso la ansiedad y angustia no serían sino síntomas corporales de dicha agitación existencial contemporánea? Y tal vez lo interesante del performance no sea contestar si es arte o no es arte, sino abrirse al acontecimiento de que en el performance, así como en  muchas artes teatrales y escénicas, donde se produce el acontecimiento de la inmanencia del cuerpo, es decir, se desterritorializa de aquellos lugares/tiempos/dispositivos en los que suele operar(se) de forma normal/normativa/normalizadora, se aleja del lugar disciplinario y explora posibilidades más allá de las prácticas morales, los procesos de producción y los sistemas civilizatorios. Dentro de esa órbita también circulan las cuestiones y propuestas que Esquivel Marín arroja en este libro, que si bien ha ganado un premio de ensayo teatral en Paso de gato, sus fronteras como podrán enterarse al leerlo, se extienden mucho más allá de las problemáticas teatrales y más acertadamente –me permitiré decirlo– giran en torno a una problemática del cuerpo escénico, el cuerpo político-ontológico, así como la posibilidad de su deconstrucción activa, y de sus respectivas inmanencias –como bien apunta el subtítulo de la obra.

No me queda más que agradecer a Sigifredo Esquivel Marín la invitación para realizar esta presentación ya que ha sido fuente de placer su lectura amena, y de igual forma quisiera agradecerle por sus enseñanzas, que incluso se extienden hacia las formas literarias y los contenidos de este material explosivo, que además nos ofrece una exquisita escritura ensayística.

 

Pais Villagrana Dueñas

 

Notas

 

[1] Extraído de la página web: http://www.micropolismagazine.com/2016/01/foxconn-la-fabrica-de-los-suicidios.html

[2] ESQUIVEL, Marín, Sigifredo, De cuerpo presente, en los umbrales de la finitud (29 tesis sobre teatro, política e inmanencia), Paso de gato, México, pp. 27-28.

[3] ESQUIVEL Marín Sigifredo, …, Op. Cit., pp. 26-27.

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