Análisis iconológico de la fachada
del Santo Cristo de la Parroquia

 

 

Oscar Eduardo Ríos Pereida

 

Universidad Autónoma de Zacatecas

 

 

INTRODUCCIÓN


Cuántas veces se pasea por el centro de las ciudades y ni siquiera volteamos a echar un vistazo a las construcciones. Nos conformamos con ver simplemente lo que a primera vista se nos aparece, no revisamos, no analizamos, mucho menos comprendemos el edificio en sí ni los elementos decorativos que lo adornan. La catedral de Zacatecas es la construcción más representativa no solo de la ciudad sino de todo el estado, considerada como el exponente por excelencia del arte barroco novohispano, sobre todo por la fachada principal.

 

Es cierto que la exuberancia de esta portada es de una belleza sin igual, lo mismo que los elementos simbólicos que la componen, no obstante no es la única. Del lado sur se encuentra la portada dedicada a Nuestra Señora de los Zacatecas, elaborada en un barroco exquisito que rompe con el de las otras dos fachadas. Del lado norte se puede apreciar la fachada dedicada al Santo Cristo de la Parroquia, que es la que a nosotros nos interesa describir en este artículo. Ignorada hasta cierto punto, debido a su sobriedad no se le ha puesto suficiente interés. Sin embargo estamos frente a la fachada más antigua de toda la catedral, lo que se deduce por el tipo de piedra, así como por el labrado de la misma.

 

Puesto que la fachada norte de la catedral es el objeto del presente trabajo, pasemos ahora a analizar su iconografía y dar así un significado iconológico de ella.


ANÁLISIS PRE-ICONOGRÁFICO


En el primer cuerpo de la fachada norte de la Catedral de Zacatecas podemos apreciar dos bases que flanquean el vano de acceso al templo, en las cuales se aprecian adornos vegetales que se enrollan entre ellos mismos, en la parte central de ambas bases podemos apreciar un anagrama con las iniciales IHS y en la parte superior de éste una cabeza alada. Cada una de estas bases sostiene una columna cariátide con capitel corinto. Ambas tienen en el fuste, como decoración, ramas y hojas, frutos y animales, los cuales se identifican con la parra o vid, uvas, tlacuaches y aves.

 

Figura 1. Fachada norte o del Santo Cristo de la Parroquia

 

Figura 2. Base de las columnas cariátides.

 

En las enjutas se puede observar a dos personajes alados, uno de cada lado, que sostienen una corona de espinos y una vara. Estos dos seres alados perecen sostener un medallón, que desafortunadamente está mutilado. 


Pasando al segundo cuerpo de la fachada, nos topamos con dos columnas estípites que flanquean la escena principal de la portada. En la parte central de las dos columnas, tienen un rostro que parece un animal. Estas columnas tienen un capitel compuesto.


En la parte central de la fachada podemos ver a un hombre crucificado, está resguardado por dos personajes de menor tamaño; uno femenino y otro masculino, ambos tiene vestimentas ricamente adornadas. Estas esculturas están sobre una peana con motivos vegetales que son sostenidas por seres alados que sobresalen de entre las nubes.Las tres imágenes están sobre tres guardamalletas con motivos vegetales. La del centro tiene un ser alado. Toda la escena está representada sobre un cortinaje que cae del baldequino.


El remate de la fachada está bastante decorado y es muy peculiar; en él podemos encontrar un rostro masculino sobre un trozo de tela, sostenido por dos personajes alados. Justo en la parte superior de la tela se encuentra una paloma con las alas abiertas, como si estuviera volando. Para coronar la escena, en la parte superior ubicamos a una figura masculina que parece ser de edad avanzada y que sobresale de entre las nubes.

 

ANÁLISIS ICONOGRÁFICO

 

El tema de la fachada norte de la Catedral de Zacatecas es una representación de la crucifixión de Cristo, la cual se nos narra de manera singular en la Pasión que escribe san Juan en su evangelio (Juan 19, 25-27). En esta narración se nos da a conocer que al momento de que Cristo es muerto en la cruz están a sus pies la Virgen y el discípulo amado (san Juan). Comencemos por analizar las bases que sostienen las columnas cariátides.

 

Figura 3. Columna cariátide

 

Figura 4. Fuste

 

Ambas bases tienen en el centro un monograma con las iniciales IHS, este monograma es muy antiguo y significa Jesús Salvador de los Hombres, éstas se encuentran rodeadas por adornos que bien parecen de tradición indígena.


Pasamos ahora a los fustes de las columnas cariátides. En la primera mitad de ellas podemos observar hojas de parra o vid, las cuales representan la salvación, pues al ser las hojas de la vid, de donde sale la uva que da el vino, la cual también la podemos observar en racimos bien formados, simbolizan la Eucaristía (Cabral 1995, p. 117).


Encontramos también aves que picotean las uvas. Muy probablemente esto tenga un doble significado, pues al ser las uvas símbolo de la Eucaristía pero igualmente el fruto de donde sale el vino, al ser picoteadas pueda significar los vicios. En la misma escena se puede apreciar la presencia del tlacuache, animal prehispánico por excelencia. Antes de la llegada de los españoles, este animal era conocido como el comelón y era utilizado como alimento para los pobladores. La cola de este animal era considerada como medicinal, por lo que aquí nos topamos de nuevo con este doble juego entre la virtud y los vicios.La segunda parte de las cariátides aladas están adornadas por un rico vestido vegetal.


En las enjutas que dan paso al arco del vano de acceso podemos observar dos ángeles, uno en cada enjuta. El de la derecha sostiene una corona que parece ser de espinas, la cual hace alusión al momento en que a Jesús se le corona de espinas en tono de burla por decirle “rey de los judíos” (Juan 19, 2). El ángel de la izquierda sostiene una vara, conocida como la vara de irrisión o de burlas con la que fue presentado Cristo al pueblo después de la crucifixión (Sescosse 1987, p. 198).

 

Figuras 5 y 6. Detalle de las enjutas del arco que da acceso al templo.

 

Figura 7. Detalle de la clave del

arco de medio punto.

 

Figura 8. Remate de la fachada

donde se representa a la Trinidad.

 

Justo en la clave del arco de medio punto que da paso a la entrada del templo, se encuentran las iniciales INRI, las cuales al momento de la crucifixión fueron mandadas poner por Poncio Pilato (Juan 19, 19). Estas letras significan Jesús el Nazareno, Rey de los Judíos.


El segundo cuerpo de esta fachada se encuentra flanqueado por dos columnas estípites. Adornadas con elementos vegetales sobre sale en ellas la presencia de unos seres monstruosos que nos recuerdan a los grutescos, seres fantásticos que pueden significar el mal o el pecado, que está presente a lo largo de la vida del hombre.


La escena principal y a la que está dedicada esta fachada es la crucifixión de Cristo. En este caso podemos observar la imagen yaciente de Jesús en la cruz, está vestido con un sendal labrado de manera singular y elaborada. En la parte superiorde la cruz volvemos a encontrar las iniciales INRI. A su lado derecho se encuentra la Virgen, ricamente ataviada con vestimentas barrocas. Con las manos juntas presenta una actitud de dolor. Del lado izquierdo está la figura de san Juan, vestido más modestamente que la Virgen. Éste porta como elemento iconográfico un cáliz que sostiene con su mano derecha junto a su pecho. Este es símbolo de la fe cristiana. Copa donde se contiene la Sangre de Cristo (Campeche: mito y realidad, 2010 p. 4). Cabe resaltar que la escena labrada en la portada es la misma que se encuentra en el altar principal de la nave norte de la catedral.

 

Fig. 9. Segundo cuerpo de la fachada y tema central de la misma.

 

Parte interesante de esta escena es el cortinaje que baja del baldaquino central y que de ambos lados es sostenida por dos angelillos que hacen un esfuerzo muy simpático por mantenerla en sus manos.


En el remate de la fachada se encuentra una escena bastante peculiar y original. Se trata de la presencia de la Santísima Trinidad. Elaborada de tal manera que parece una interpretación muy personal, nos retrata a Cristo pero desde el paño de la Verónica que es sostenido por dos angelillos; aquí se mezcla lo dogmático con lo popular. El Espíritu Santo está representado con una paloma que más bien parece un águila. Dios Padre en forma de una persona de edad avanzada sostiene el mundo con su mano izquierda mientras que su mano derecha, aunque está desgastada, hace el ademán de bendecir. En su cabeza tiene la figura del triángulo, símbolo de la Trinidad.

 

ANÁLISIS ICONOLÓGICO

 

La fachada de la que se ha estado haciendo al descripción es la más antigua que se encuentra en la Catedral de Zacatecas (Sescosse 1987, p. 194), ya que el labrado y la piedra misma lo hacen suponer pues rompen en cierta manera con la talla y piedra de las otras dos fachadas.En efecto, esta fachada debió pertenecer a una de las primeras construcciones que se llevaron a cabo para albergar la parroquia de Zacatecas. Ya en las primeras actas de cabildo se menciona la construcción de una capilla dedicada al Crucifijo, se puede deducir que es al Cristo de la Parroquia, pues en ella se llevaron a cabo las primeras sesiones de cabildo de la ciudad. Así pues, en un acta de 1558 se dice que “estando en la iglesia mayor de estas minas, en la capilla, como entran, a mano izquierda” (Del Hoyo, 1991, p. 36).


Esto nos habla de la existencia de una capilla ubicada de lado izquierdo, justo donde ahora se encuentra la nave del Santo Cristo de la actual catedral. Más adelante en otra acta se nos menciona lo siguiente: “estando en la iglesia mayor de estas minas de los Zacatecas, en la capilla del crucifijo” (Ídem). Esta descripción es de 1559 y aquí ya se menciona a quién está dedicada dicha capilla. Son muchas las actas que mencionan la capilla y es que en los inicios de la vida política del real de minas de Zacatecas, el cabildo no tenía un lugar propio donde pudiera llevar a cabo sus sesiones, por lo que utilizaron la capilla del Cristo como sala de Cabildo.


Sin embargo, no podemos afirmar que la fachada sea de estos tiempos, pues las construcciones debieron ser muy austeras en un principio. Lo interesante aquí es que la devoción a Cristo crucificado, acompañado por la Virgen y por san Juan, y que será el expuesto en el altar de dicha capilla, servirá de inspiración para la fachada. En efecto, la fachada es una réplica del altar en el que se tenía al Cristo de la Parroquia, no obstante con los diferentes incendios que se han sucedido en esta iglesia, el que ahora conocemos es muy diferente al del exterior.


La construcción de la actual fachada se ha situado en 1692 (Hernández Monreal 2006, p. 21). Como nos podemos dar cuenta, para esta fecha ya había sucedido el primer incendio en la iglesia parroquial (Ídem), sin que se vieran afectados los altares del todo, pues al parecer lo que se incendió fue el techo. Un rasgo interesante en esta fachada es su manufactura de influencia indígena hasta cierto punto, pues tal parece que los alarifes no eran los más diestros de la región. Incluso da la impresión de que dejaron a la imaginación y gusto de quienes la hicieron, pues es una interpretación muy particular la que hicieron de la Santísima Trinidad que se observa en el remate.

 

Resulta difícil el estudio completo de esta fachada por la falta de documentación que nos hable sobre el arquitecto, así como de los trabajadores y mecenas que dieron el dinero para la construcción, ya que así podríamos saber si fue realizada de esa forma por pedido de algún patrón o si de verdad fue interpretada de esa forma por los constructores.No obstante esta falta de documentación, me atrevo a formular una hipótesis e inclinarme totalmente a la idea de que esta fachada es meramente de imaginería indígena y sobre todo de pobladores del centro de México que fueron traídos por los españoles con la intención de pacificar y “civilizar” a los chichimecas.


¿En qué me baso para formular esta hipótesis? Conforme me fui interesando en el estudio de esta fachada y al ir revisando varios conventos novohispanos del siglo XVI, encontré gran similitud entre un convento del centro de México y la fachada norte de la catedral zacatecana.Dicho convento es el que se encuentra en Malinalco, Estado de México, y que perteneció a la orden agustina. La fecha de su construcción es de finales del siglo XVI. En el claustro bajo podemos apreciar pinturas al fresco que se asemejan a las labradas en los fustes de las columnas cariátides y las bases de la fachada zacatecana. Estas semejanzas son en la forma en que los monogramas están rodeados de follaje y las hojas de parra en conjunto con los animales que hay sobre ellas son casi idénticas a las de este claustro (Rubial García 2008, p. 101), al igual que la escena de la crucifixión.


Cabe mencionar que el tipo de obra que se está manejando en el convento agustino es del tipo que llaman tebaida (Rubial García 2008, p. 85) y son muy propias de esta orden religiosa. Este género pictórico se enfoca en plasmar los vicios a los que se ven expuestos los religiosos en su afán de llegar a la santidad, sin embargo también resalta las virtudes que acompañan a los hombres buenos. Resalta de manera especial la vida eremítica, por eso este doble juego entre lo bueno y lo malo, representado en los animales, pues representan esa lucha interior tan continua en los eremitas.


En cuanto a la fachada norte de la catedral zacatecana, podemos deducir que su temática es de gran influencia agustiniana, y que, por lo tanto, se trata de una tebaida labrada en piedra. Si bien la construcción de ambos edificios se separa por muchos años, es muy posible que debido a la migración indígena del centro de México hacia los reales de minas del norte chichimeca, haya traído consigo la imagen de los primeros conventos construidos en la Nueva España.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Cabral Pérez, Ignacio (1995), Los símbolos cristianos, México: Trillas.
Del Hoyo, Eugenio (1991), Primer libro de Actas de Cabildo de las Minas de los Zacatecas, 1557-1586, Zacatecas: H. Ayuntamiento de Zacatecas.
Campeche: mito y realidad. Iconografía del arte cristiano: diccionario de símbolos en la obra de José Campeche y Jordán (1751-1809), (2010), Santurce: Museo de Arte de Puerto Rico.
Hernández Monreal, Tomás (2006), Las portadas de la Catedral de Zacatecas. Apuntes iconográficos, Zacatecas: UAZ.
Rubial García, Antonio (2008), Hortus eremitarum. Las pinturas de tebaidas en los claustros agustinos, México: Facultad de Filosofía y Letras, UNAM. http://www.analesiie.unam.mx/pdf/92_85-105.pdf
Sescosse, Federico (1987), “Iconología de la catedral de Zacatecas”, en Iconología y sociedad: arte colonial hispanoamericano, México: UNAM.